En la actualidad el liderazgo requiere el uso de herramientas altamente eficientes para asegurarse el llegar a todos los integrantes del equipo.

La Inteligencia Emocional se convierte en una herramienta esencial en el desarrollo de un lider que está preparado para afrontar los retos que el mundo actual exige.

Por ejemplo, los líderes actuales tienen el reto de gestionar 4 diferentes generaciones en un mismo equipo: Baby Boomers, generaciones X,Y y Z, cada uno de ellos con una programación diferente basadas en paradigmas opuestos. No es sencilla la tarea de gestionar equipos multigeneracionales. Además, a esto se le suma la rapidez con la que suceden la cosas en el mercado actual. Liderar es una labor exigente, que requiere de habilidades específicas.

En este orden de ideas el concepto de Inteligencia Emocional de Daniel Goleman es perfectamente adaptable al liderazgo actual y se recomienda su aplicación no solo a nivel personal, también a nivel profesional.

Estos son los pilares de la Inteligencia Emocional desde la perspectiva del liderazgo:

  • Autoconciencia

Ser auto consciente es saber cómo te sientes y entender cómo tus emociones afectan a tu equipo de trabajo.

Para fortalecer tu autoconciencia como líder es esencial hacer un inventario diario dedicando unos minutos a escribir tus pensamientos y sentimientos del día.

Siendo autoconsciente, al experimentar emociones fuertes, no importa cuál sea la situación, siempre puedes elegir cómo reaccionar ante ellas.

  • Autorregulación

La autorregulación tiene que ver con mantenerse bajo control. Los líderes que se regulan eficazmente, rara vez atacan verbalmente a otros.

Es importante tener claramente definido tu código ético y valores, para tomar la elección correcta en momentos difíciles.

En caso de estrés, practica ejercicios de respiración profunda para calmarte.

También, es muy efectivo escribir todas las cosas negativas que quieres decir, y luego desechar el papel o borrar el documento. Jamás comunicarlo al equipo, aunque consideres que esa emoción está causada por el desempeño del equipo o de un integrante del mismo.

Hacer ejercicio también es una práctica que ayuda a la autorregulación. El ejercicio es importante para tu desempeño como líder, descúbrelo en este otro artículo. Tener balance entre vida personal y profesional es también fundamental.

  • Motivación

Todo líder debe tener una motivación, algo que lo lleve a querer alcanzar sus metas claramente establecidas de acuerdo a sus valores.

Es habitual que el día a día te lleve a olvidar lo que realmente te gusta de tu carrera. Por lo tanto, tómate un tiempo para recordar por qué quieres este trabajo.

Los líderes motivados suelen ser optimistas, sin importar los problemas a los que tengan que enfrentarse. Adoptar una mentalidad positiva requiere práctica, pero vale la pena el esfuerzo de desarrollarla.

Cada vez que te enfrentas a un desafío, o incluso a un fracaso, encuentra el aspecto positivo del hecho. Fíjate y valora las pequeñas cosas, la experiencia ganada o algo con efectos a largo plazo. Por eso, es importante crear el hábito de buscar la lección aprendida de cada acción. Siempre hay algo positivo, solo debes aprender a verlo. Para fortalecer este aspecto se recomienda la lectura diaria de frases motivadoras.

Descubre lo qué hacen de forma distinta los lideres inspiradores, en este otro artículo.

  • Empatía

Esta es una competencia que tiende a ser olvidada en el mundo empresarial y es fundamental. Es la capacidad de entender las emociones y motivos que mueven a las personas.

Existen 3 elementos clave para desarrollar la empatía:

  • Ponte en el lugar de otra persona
  • Presta atención al lenguaje corporal de los miembros de tu equipo.
  • No ignores los sentimientos de tus colaboradores y responde a ellos.
  • Habilidades Sociales

Poseer esta habilidad es ser un gran comunicador. Estar abierto a escuchar lo bueno y lo malo, siendo expertos en conseguir que tu equipo los apoye y se entusiasmen con una nueva misión o proyecto.

Los líderes que tienen buenas habilidades sociales también son buenos en la gestión del cambio y la resolución diplomática de conflictos. Siempre consiguen que los miembros de su equipo hagan el trabajo sirviendo como ejemplo con su propio comportamiento.

Para lograr esta habilidad nunca olvides:

La inteligencia emocional es tan fundamental para nuestras vidas a nivel personal, como para desarrollar nuestro liderazgo.

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